Ca de Bestiar o Pastor Mallorquín

Ca de Bestiar o Pastor Mallorquín

Características

  • Tamaño: A la altura de la cruz entre 66 y 73 cm (machos) y entre 62 y 68 cm (hembras).
  • Pelajecorto (suave de unos 3 cm) o largo (7cm de longitud).
  • Peso: 40 kilos aproximadamente.
  • Carácter: fiel y reservado al amo.
  • Calidad: perro pastor, de trabajo y guardián.

El temperamento natural del Ca de bestiar o pastor mallorquín es típico de cualquier perro pastor y guardián cuya función tradicional ha sido la de guardar, agrupar o guiar al ganado. Es el perro guardián por excelencia del ganado ovino, bovino y porcino de las Islas Baleares.

Historia

La procedencia del Ca de bestiar o Pastor mallorquín está datada con cierta inexactitud. Se trata de una raza de perro muy antigua de la que se conoce su mestizaje con perros procedentes de Cataluña llegados con la conquista y repoblación de Jaume I con los prexistentes en Mallorca procedentes de la época romana. Su mestizaje más puro y foráneo de las Islas Baleares puede derivar de otras poderosas razas como son el Ca de Bou o el podenco ibicenco lo que explica numerosos rasgos de su personalidad y características físicas.

Los siglos y el avance del pastoreo mallorquín otorgaron al pastor mallorquín especial relevancia en este campo con respecto al resto de perros mediterráneos. En 1970 se conoce que comenzó su cría controlada y diez años más tarde (en 1980) el Club del 'Ca de bestiar' redactó su maravilloso estándar. Esto ha supuesto una pieza clave para su preservación y recuperación ya que la Real Sociedad Canina Española aceptó su estándar en la fecha de su publicación y dos años más tarde (en 1982) fue aceptado por la FCI.

Aunque el pastor mallorquín o ca de bestiar es una raza autóctona de Islas Baleares (España) se puede encontrar en Sudamérica y EEUU donde habitualmente se utiliza para el cuidado del ganado y es conocida su efectividad para ahuyentar coyotes.

Cuidado

El Pastor Mallorquín o Ca de Bestiar es un perro robusto que no precisa de muchas atenciones salvo las asistencias veterinarias comunes en todos los perros. Su musculatura y tamaño le hace demandar gran espacio y actividad física. Su equilibrio físico y emocional requiere de salidas diarias, ejercicio y ocupación constante lo que lo hace un buen perro para adiestramiento y trabajo.

El pelaje del Pastor Mallorquín requiere de cepillado regular con peine de cerdas duras tanto para quitar pelo muerto como para prevenir problemas en la piel. Además, como cualquier perro que realiza vida en el campo o en terrenos aparcelados con presencia de otras especies, requiere exploraciones periódicas en su pelaje para prevenir la intervención en el animal de parásitos.

Puede ser bañado con regularidad o cada cierto tiempo. Es un perro con una salud física excepcional lo que le hace menos vulnerable en este aspecto que otras razas de perros. 

Adiestramiento

El adiestramiento del Pastor Mallorquín debe centrarse en su actividad de trabajo y como guardián del hogar y del ganado. Es un perro fiel y protector de la familia pero debe tenerse en cuenta que es de carácter desconfiado y receloso con los desconocidos.

Un Ca de Bestiar debe adiestrarse en obediencia básica desde cachorro ya que su fuerte resistencia física y seguridad mental pueden convertirle en un perro adulto dominante. Hay que tener en cuenta que el Pastor Mallorquín dispone de una gran disciplina si se es entrenado y de gran inteligencia lo que le permite aceptar de manera favorable los refuerzos y estímulos positivos en su aprendizaje.

Su naturaleza fiel a la maestría del amo y a la familia le hace tener un caracter complaciente con su círculo más cercano. Esto resulta excepcional para el adiestramiento del Pastor Mallorquín ya que le permitirá aprender órdenes y tareas básicas desde sus primeros meses de edad con bastante motivación.

Hay que trabajar sobre su carácter ya que resulta bastante territorial. Si aprovechamos este patrón natural en el Ca de Bestiar tendremos un buen perro guardián, protector de la familia y del hogar. Debemos realizar una buena socialización tanto con otras mascotas como con otras personas desde cachorro para que su comportamiento sea afable en la edad adulta.