Ratón de praga RP1841

Ratón de praga RP1841
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¡Llévame contigo!
  • Raza: Ratón de Praga
  • Color: Negro Fuego
  • Género: Macho
  • Pedigree:
  • Afijo: R.S.C.E/F.C.I
  • Núcleo zoológico: Autorizado por su comunidad
  • Entrega: Transporte a domicilio

Progenitores

Ratón de praga RP1841

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Características

El Ratón de Praga es una raza muy pequeña de las dimensiones de un Chihuahua. Se trata de un perro muy activo, vivaz, resistente, de cuerpo flaco y delicado con extremidades de huesos finos. Su cabeza tiene forma de pera, con las mandíbulas sólidas y las orejas triangulares, erectas, de implantación alta y colocadas muy atrás. Su cola es fina y muy delgada. Su pelaje es muy corto, fino, brillante, pegado y de una sola capa. Su color varía pudiendo ser bicolor negro y canela o marrón y fuego estando las marcas canela bien delimitadas o unicolor rojo cervato en diferentes tonos.

 

Temperamento

Su carácter es amable y paciente con los niños lo que sumado a sus reducidas dimensiones y que no sea un perro excesivamente ladrador, lo convierte en un perfecto animal de compañía. A pesar de su diminuto tamaño, el carácter del Ratón de Praga es el de un perro vivaz y enérgico que parece que nunca se cansa y además es un perro muy inteligente. Además de esta función, el ratón de Praga se emplea también como perro de buscador de trufas, gracias a su excepcional olfato.

El carácter del Ratón del Praga es el de un perro amable y obediente que le encanta estar con la familia y es un compañero de juegos perfecto para estar con los niños. Siempre atento y pendiente de lo que haga su dueño, el carácter del Ratón de Praga es el de un perro dulce que a pesar su familiaridad no es nada territorial y poco dado a los ladridos. 

Historia

El ratón de Praga empieza su historia en la edad media, en los palacios reales de la Europa central, más concretamente en Bohemia (República Checa) donde era una raza muy apreciada, presente hasta en las fiestas aristocráticas de la época. Príncipes, reyes y otros cargos gubernamentales disfrutaban de la compañía del ratón de Praga como símbolo de estatus. Tal era la devoción que tenía por el perro el entonces príncipe Vladislav II, que empieza a ofrecerlo como presente a los reyes y nobles eslovacos, más tarde también a otros miembros de cortes Europeas.

Otros reyes que se sumaron a la tendencia fueron Boleslav II, de Polonia, y Karel IV, de Chequia. Pronto se convierte en un perro tan popular que hasta los ciudadanos de a pie disfrutan del ratón de Praga como perro de compañía.

Pero como sucede con casi todo, la popularidad del ratón de Praga decae ante la miseria que azota centro Europa tras las guerras. Hasta se rechaza como perro de exposición por considerarse un perro “demasiado pequeño”. Misteriosamente el ratón de Praga sobrevive al paso del tiempo y a los siglos de anonimato hasta que en 1980 y tras mucha presión por parte de algunos aficionados revive. A día de hoy podemos disfrutar de este ejemplar en muchos lugares del mundo.

Cuidado

Hay que vigilar la alimentación del Ratón de Praga en su edad temprana pues al ser un perro de dimensiones reducidas sus necesidades energéticas son altas.

Respecto a su fino pelaje, este no necesita de especiales cuidados salvo un cepillado ocasional. Hay que controlarle, sin embargo, ojos, oídos y uñas y bañarlo mensualmente.

Salud

El Ratón de Praga es una raza de perro fuerte y sana pero propensa a lesiones óseas dado su osamenta fina en exceso. Muchos ejemplares padecen luxaciones de rotula. También presentan problemas de dentadura como dificultad en la muda de los dientes de leche, algo que requiere de intervención veterinaria. Por lo demás, no presenta especiales problemas de salud, más allá de los cuidados veterinarios comunes a todos los perros.

Adiestramiento

Para educar correctamente a un ratón de Praga debes empezar con el proceso de socialización cuando éste es un cachorro, justo después de recibir sus vacunas. Este paso es muy importante para que tu perro sea capaz de relacionarse con otros canes (e incluso gatos), de ser afectivo con las personas y de no tener miedo de vehículos u objetos. Cuanto más conozca el entorno y los seres vivos que allí residen, menos miedos o problemas de agresividad tendrá en el futuro. Cuando ya esté iniciado el proceso de socialización deberemos empezar el adiestramiento, siempre utilizando el refuerzo positivo. Aprender a quedarse quieto, venir o sentarse son elementos indispensables para la seguridad de tu can y que además te ayudarán a afianzar vuestra relación y a compenetraros de forma adecuada.

Dedicar unos 10 o 15 minutos diarios a la repetición de ordenes aprendidas es otra de las tareas que debes llevar a cabo para que tu ratón de Praga no olvide lo que ya ha aprendido.

Comentarios del criador

Precioso machito de Ratón de Praga, tamaño de bolsillo. Perrito realmente espectacular que ya no va a crecer más. Pregunte sin compromiso.