Bullmastiff

Bullmastiff

Características

  • Altura a la cruz: de 63,5 a 68,5 cm en los machos y de 61 a 66 cm en las hembras
  • Peso: entre 50 y 60 kg en los machos y entre 40 y 50 kg en las hembras
  • Capa: leonada, roja o atigrada con manchas negras en todos los casos
  • Aptitudes: perro guardián y de defensa

Temperamento

El Bullmastiff es un perro de carácter estable, tranquilo, afectuoso, fiel y muy seguro en sí mismo.

Es un guardián inteligente, eficaz, discreto y con enorme capacidad de discriminación; evitando al máximo la confrontación y muy poco ladrador.

Historia

El Bullmastiff tiene su origen oficial en Gran Bretaña, hacia fines del siglo XIX. Si bien, ya por el siglo XV y XVI existieron ejemplares morfológicamente similares en la Península Ibérica; perros de gran valentía y poderío, llamados genéricamente «Perros de Toros» (perro de presa mallorquín). En el óleo titulado «Patio de caballos de la antigua plaza de Madrid, antes de la corrida» (1853), del pintor y grabador español Manuel Castellano, se muestra en su parte inferior izquierda a un perro que bien pudieran pasar por un Bullmastiff.

De hecho, Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, cuando viajó a Inglaterra para casarse con Enrique VIII llevó, como parte de su ajuar, a varios de estos animales. La afición por los Bullmastiff se puso de moda y continuó en tiempos de Isabel I y de María Estuardo.

Cuando los espectáculos sangrientos de peleas entre perros con toros, osos y otras alimañas feroces cayeron en desuso, en España y Portugal, los perros quedaron sin ocupación, desapareciendo en su mayoría.

Pero en Inglaterra buscaron otro uso a esta raza de perro. A principios del siglo XVIII los Guardabosques ingleses empezaran a seleccionar un nuevo tipo de perro al que llamaron «Gamekeeper’s Night Dog» (Perro de noche del Guardabosques), que usarían como guardián de los grandes cotos privados, con el fin de perseguir y apresar a los cazadores furtivos. Este perro provenía del cruce de esas estirpes de valientes luchadores, que son los orígenes del Bullmastiff.

El primer estándar de la raza data del año 1924, fecha en el que fue admitido por el Kennel Club británico y con posterioridad por la Federación Cinológica Internacional (FCI).

Cuidado

El Bullmastiff no es una raza de perro que requiera mucha atención. Al tratarse de un animal de pelo corto (una muda al año en primavera), un cepillado dos o tres veces por semana será suficiente para eliminar el pelo muerto y mantenerle un manto sano, brillante y limpio. No es un perro que desprenda olor corporal. Los baños están totalmente desaconsejados, ya que, pueden alterar el pH de la piel y producir dermatitis. En cualquier caso, si alguna vez es necesario bañarlo, es imprescindible hacerlo con un champú de pH neutro y agua tibia.

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