Jack Russell Terrier

Jack Russell Terrier

Características

Según el estándar oficial de la raza, el jack russell terrier debe ser más largo que alto, siendo la altura ideal hasta la cruz de 25-30 cm y el peso entre los 5 y los 6 kg. Así pues, las principales características que nos permitirán diferenciar al jack russell del parson russell, serán sus patas cortas y tronco ligeramente alargado. Para saber si nuestro jack russell se encuentra en su peso ideal, solo debemos tener en cuenta la siguiente equivalencia: 1 kg por cada 5 cm de altura. De esta forma, si nuestro perro mide 25 cm hasta la cruz, deberá pesar alrededor de 5 kg. Aunque el jack russell sea un perro de raza pequeña, no debe engañarnos su baja estatura, puesto que sus patas, pecho y lomo acostumbran a ser fuertes y musculosos.

En cuanto al resto de rasgos físicos, el jack russell presenta un hocico ligeramente ancho, con la trufa y los labios negros. De esta forma, su mandíbula es profunda, ancha y fuerte. Sus ojos acostumbran a ser oscuros, pequeños, almendrados y con el borde de color negro, como la nariz y los labios. Sus orejas largas siempre se muestran caídas o semicaídas, tapando el conducto auditivo. El pelo de su manto es corto y duro, aunque puede variar en apariencia y mostrarse liso o quebradizo, pues ambos tipos de pelo están aceptados para el jack russell terrier. El color de base y, por tanto, el predominante debe ser siempre el blanco. Sobre él, suelen aparecer manchas que pueden ser de color negro o fuego, sin importar las tonalidades de este último color. En general, las marcas aparecen en el rostro del perro en forma de máscara facial, pero también puede presentarlas en otras partes del cuerpo e, incluso, ser de varios tonos.

Historia

La raza de perro jack russell terrier se originó en Reino Unido, de la mano del Reverendo John Russell, y se desarrolló en Australia. Movido por su afición a la caza del zorro y adoración por los perros del tipo terrier, el pastor se centró en la cría y el cruce de canes diferentes, dando como resultado el nacimiento del jack russell terrier y del parson russell terrier.

Aunque ambos perros cuentan con características muy similares, podemos diferenciarlos por la altura, siendo el primero más bajo y largo que el segundo. Años más tarde, la raza se acabó de desarrollar en Australia, donde se creó el Jack Russell Terrier Club of Australia en el 1972 para dar lugar al reconocimiento oficial de la raza en el año 2000.

Cuidado

Al tratarse de un perro de raza pequeña, el jack russell es ideal para vivir tanto en pisos pequeños como en apartamentos y casas más grandes. Se adapta a todos los espacios siempre y cuando disponga de un tiempo mínimo de ejercicio al día.

Tal y como vimos al principio, el jack russell es de origen cazador, por lo que está en su instinto y su naturaleza la necesidad de correr y ejercitarse. Sin embargo, hasta que el cachorro no esté correctamente desparasitado y vacunado no podremos salir a pasear con él, por ello debemos, además, incentivar el juego y dedicar parte de nuestro tiempo a esta práctica. Cuando el perro ya pueda salir a la calle, empezaremos con paseos cortos y dejaremos que se habitúe tanto al entorno como a los ruidos, otros perros y personas desconocidas.

El proceso de socialización del jack russell cachorro es muy importante para asegurar que de adulto sea un perro equilibrado, sociable y amigable con otros. Conforme el perro crece, los paseos también deben ir aumentando y ser cada vez más largos. Aunque el tiempo varíe, tanto durante la etapa de cachorro como una vez alcanzada la edad adulta, tendremos que ser constantes con el ejercicio y establecer una rutina. Al tratarse de un perro con las extremidades tan cortas y delicadas, no podemos realizar un día un ejercicio de intensidad baja y dentro de dos días actividades de intensidad muy alta porque solo conseguiríamos dañar sus articulaciones. Lo ideal es sacar al jack russell terrier a pasear entre tres y cuatro veces al día, siguiendo un horario fijo y ofreciéndole cada día la misma intensidad de ejercicio.

Lo que sí es recomendable variar es la ruta a seguir, evitando hacer durante todos los paseos el mismo camino. Dentro del número de salidas, dos de ellas deben estar dedicadas a pasear de forma más calmada y las otras dos a ofrecerle una hora como mínimo de ejercicio, en la que incluyamos juegos que le hagan correr y actividades que le ayuden a quemar la energía acumulada.

Como muchos otros perros de raza pequeña y mediana, el jack russell tiene tendencia a padecer obesidad si no se cuida su alimentación, así como problemas de carácter osteoarticular por su rápido crecimiento. De ahí, también, la importancia del ejercicio. 

Razas similares al Jack Russell Terrier