Siamés de Pelo Corto

Siamés de Pelo Corto

Características

El Siamés Tradicional o Gato Thai es un animal de tamaño medio, compacto, musculoso, pero sin ser excesivamente exagerado. Su apariencia es la de un gato elegante, con formas redondeadas.

Tipo: elegante.

Cabeza: de tamaño medio, triangular, bien proporcionada, cráneo de perfil ligeramente convexo, hocico fino, nariz larga y recta sin depresión nasofrontal; orejas grandes, puntiagudas y separadas.

Ojos: medianos, almendrados, ligeramente oblicuos; de un color azul luminoso y profundo.

Cuerpo: mediano, alargado, esbelto, elegante, osamente fina y musculatura firme.

Cola: larga, estrecha en la base, se afina hacia la punta.

Pelaje: corto, fino, sedoso, liso, apretado, pelusa prácticamente inexistente.

Colores: capa pigmentada en las partes distales del cuerpo (points): cara, orejas, patas y cola, el resto del cuerpo es más claro. Variantes: blanco; solid points o tabby points en colores seal, azul, chocolate, lila, rojo, crema, canela, fawn y variantes tortuga.

Temperamento

El Siamés Tradicional o Thai tiene una personalidad curiosa e hiperactiva muy adecuada para personas que buscan una mascota domestica imprevisible. Es cariñoso y atento con sus dueños, necesita su aceptación y no soporta la apatía y soledad. Precisa estar observado continuamente y ser tratado con amabilidad y esmero, en caso de no sentirse así se deprime.

Su gran inteligencia emocional lo hace adecuado para vivir con ancianos y niños, sabiendo el trato diferente que hay que darle a cada uno; a los pequeños, juego y actividad, y a las personas mayores, compañía.El Siamés Tradicional es muy comunicativo, sabe siempre hacerse entender para conseguir todas sus necesidades. Vocaliza incesantemente y en su ciclo de celo emite unos maullidos grave inconfundibles.

Es muy sociable con todo el mundo, pero su carácter fuerte ha de ser controlado desde primera hora con un adiestramiento firme que le ponga límite a su comportamiento.

 

Historia

El Gato Thai o Siamés Tradicional procede del Reino de Siam, actual Tailandia, donde es llamado Wichien-Maat. Como todos los felinos asiáticos la crónica de su origen está envuelta en leyendas y cuentos que narran su aparición.

La verdadera biografía de esta raza se remonta al año 1871 cuando el Rey de Siam, Chulalongkorn el Grande (Rama V), obsequió al cónsul británico en Bangkok con dos parejas de Siameses Tradicionales que fueron llevados a Inglaterra y donde se presentaron oficialmente en el «Crystal Palace» de Londres.

En el año 1890 fueron exportados a Estados Unidos (USA) donde no tuvieron mucho éxito hasta la década de 1920 cuando tener un Siamés Tradicional era signo de un cierto estatus en la sociedad americana. Los criadores para saciar la gran demanda de estos gatitos llegaron a la endogamia y esto trajo consigo un debilitamiento genético de la raza que unido a la llegada de la Segunda Guerra Mundial llevo a casi la extinción del linaje Thai.

Ya en los años 60, los criadores y amantes de estos gatos retomaron el interés y eligieron unos ejemplares con unos rasgos más «elegantes», un Siamés con un cuerpo más esbelto, con orejas grandes y nariz acentuada. Este nuevo estándar dejó olvidado al auténtico estilo del Thai (Siamés Tradicional) e incluso tomó de forma oficial el apelativo de «Siamés» (hoy día «siamés moderno»).

En el año 1988, la presidenta del WCF (World Cat Federation) en un viaje a Rusia descubrió que el Siamés Tradicional (Thai) aun era preservado en algunas regiones del país. Desde ese momento criadores americanos y europeos empezaron a importar ejemplares de Tailandia y Rusia con el objetivo de proteger y expandir el gen del Thai.

Pocos años después, federaciones como la WCF (World Cat Federation), LOOF y TICA (The International Cat Association), entre otras organizaciones, reconocieron al Siamés Tradicional como una raza nueva, con un estándar distinto al del siamés moderno. Por un lado el Siamés Tradicional (Thai), con la cabeza ovalada (applehead siamese) y, por otro, el siamés moderno, con la cabeza alargada y triangular (long-headed type).

Cuidado

El pelo corto del Siamés Tradicional (Gato Thai) no requiere un especial cuidado, uno o dos cepillados por semana será suficiente para mantener su pelaje brillante, suave y sin acumulación de pelo muerto. Los gatos, al igual que ocurre con los perros, sólo deberemos bañarlos cuando sea estrictamente necesario y tendremos que usar para este cometido un champú específico para mascotas con un pH que no dañe su piel. La limpieza de orejas y ojos la realizaremos con un algodón humedecido en agua templada o toallita higiénica teniendo mucho cuidado en no lastimar estas zonas sensibles. El cuidado de los dientes no es algo que tengamos que realizar frecuentemente, aunque los veterinarios aconsejan cepillárselos una vez por semana con pasta dentífrica y un cepillo apropiado para gatos, de esta forma le mantendremos los dientes libres de sarro y placa bacteriana. Los gatos Siameses Tradicionales son propensos a la obesidad, deberemos tenerle una gran actividad física para ayudar a mantener su bienestar físico y conservar su esbelta figura.

Salud

El Siamés Tradicional o Gato Thai, igual que su hermano el siamés moderno, es un gato saludable y fuerte.

Esta raza de gato es muy propensa a sufrir trastornos psíquicos si no es tratada como es debido.

Longevidad: Entre 14 y 18 años.

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